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Siglo XXI. Los nuevos desafíos

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El triunfo de Salvador Allende y la Unidad popular en el Chile de los 70, buscaba –como sabemos-, una alternativa de salida a la crisis del desarrollismo; por la vía de la profundización de la democracia, la nacionalización de las riquezas básicas y la participación de los trabajadores y el pueblo en las grandes decisiones de política nacional. Era en realidad un proyecto de Democracia Popular Participativa, en la perspectiva de ir subvirtiendo gradualmente las relaciones capitalistas, en consonancia con el resto del hemisferio latinoamericano, en el que –por todas partes-, irrumpían los movimientos de liberación nacional. Sin embargo, otro era el escenario que se gestaba -a la sazón- en las cúpulas del capitalismo dominante mundial. La caída de los Socialismos reales y las democracias populares (término de la Guerra fría), y la crisis de los Gobiernos social demócratas (término de los Estados de Bienestar), acabaron por relevar los últimos obstáculos que aún frenaban los planes de expansión mundial del capitalismo globalizado y su proyecto de Imperio mundial, bajo el rótulo Neoliberal.

Es por eso que el triunfo popular chileno, cae a contrapelo de los proyectos del comando capitalista para su “patio trasero”, y constituyó una “parición no deseada, sorpresiva y malhadada” que era necesario aplastar, erradicar de la faz de la tierra, por tres razones principales: 1.- Porque contravenía las necesidades de expansión y dominio del capital, -hacia el mundo en general- y en particular-, hacia el hemisferio latinoamericano (ALCA, TLC, etc.),

2.- Porque no estaban consultadas en la vorágine expansiva de la primera hora, restricciones u oposiciones nacionalistas a la explotación de las fuentes energéticas, de las materias primas y la explotación de la fuerza de trabajo local. -Sin mencionar la circulación irrestricta del capital financiero (incluyendo el especulativo)-. Y 3.- Porque ponía de manifiesto las profundas contradicciones y aporías del “modelo de democracia liberal representativa”, pues demostraba que las conquistas populares -de igualdad y representación-, eran simple “letra muerta;” porque cuando las mayorías se tomaban en serio lo instituido formalmente en la superestructura política, les era posible llegar al poder y -desde allí- cambiar el sistema en su conjunto. Esa paradoja autodestructiva era intolerable y hacía necesario “calafatear esos resquicios” tomando los resguardos para que nunca mas llegase a suceder.

Es por eso que se puso en marcha todo el poder de la maquinaria capitalista mundial (económica, política, mediática, conspirativa y de apoyo logístico), con el objeto de conjurar el peligro y -de paso- deconstruir la vieja institucionalidad y -sobre sus escombros- refundar la nueva, modelada según los nuevos fines de sumisión total del trabajo al capital y la conformación de “Estados Vasallos” funcionales al proyecto neo-colonial de dominio del capitalismo mundial. Fue –como sabemos- el período de cruentos golpes militares en todo el hemisferio.

1.-Un pequeño comentario acerca de la Globalización.

El concepto de Globalización me parece abstracto y reduccionista, porque - como toda abstracción-, no da cuenta del conjunto complejo de elementos e instituciones que entran en juego en estas pretensiones de dominio imperial.

En mi opinión, el entramado imperialista no es solo una simple expansión invasiva acotada solo al ámbito de lo económico, mercantil y/o comercial sino; un proyecto de dominio global, en el que convergen un conjunto complejo de Instituciones de los países dominantes -(USA, la UE, y el G-8), en el plano de lo político (Estados Imperiales (EI), económico, (Empresas Multinacionales -EMN), militar y de inteligencia, -(Pentágono, OTAN)- diplomático y cultural (Embajadas, medios de comunicación sesgados y masivos, control y censura de la información etc., etc.),- que trabajan de consuno para posibilitar en todos los campos, la penetración y el avance del proyecto de dominio mundial.

Políticas.- Estado Imperial (EI), a través de sus Embajadas, ONGs, y otros cuerpos accesorios de inteligencia y asesoría (departamento de Estado, Consejo de Seguridad, CIA, Fundaciones Becas etc.) se encarga de cooptar a dirigentes políticos de las burguesías dominantes locales, hasta lograr constituir “Estados Vasallos,” que imponen al interior de cada país un clima ideológico-político y un marco legal acondicionado a la voracidad de las inversiones y el comercio de las grandes EMN.

Además, toda la parafernalia mediática –trasunto de la filosofía del modelo,- de la ilusión del emprendimiento y del consumo (y sobre todo el consumismo) cuyos instrumentos ideados ad-hoc por el capital financiero, como el “llamado dinero plástico” (tarjetas de crédito bancarias y comerciales etc.), succionan con sus fauces insaciables, las pequeñas ganancias del ciudadano común y -mediante el expediente- del endeudamiento endémico, aprisionan, inmovilizan e hipotecan la libertad y el destino de los individuos, fijándolos a sus trabajos (sean cuales sean las condiciones de superexplotación, coerción y espionaje) como en una trampa mortal. Así el sistema los obliga a caminar por los estrechos laberintos de la sumisión y el encuadramiento, y a tragarse cualquier intento crítico de protesta o insubordinación, que contravenga el orden sagrado del “fetiche mercado” oráculo, cuya “mano invisible” se encarga de regular y reasignar espontáneamente los factores productivos; - y todo funciona así - como en el mejor de los mundos-. Se entiende -claro-, que para la concentración del poder el dominio y la riqueza en manos de las grandes EMN, y del capital financiero internacional

Económicas .- En estas condiciones, aceptadas por las cooptadas burguesías locales, el FMI puede dictar las condiciones, ajustes estructurales, desprotección apertura, destrucción de las economías e industrias locales, desregulación estatal, privatizaciones a precio de liquidación, regímenes tributarios de Paraíso etc., etc.- Se entiende que así, -en este terreno “previamente abonado”-, las EMN, pueden invertir y explotar nuestros recursos naturales -no renovables: (Cobre, Oro, Plata, Molibdeno, Litio, mar -especies pelágicas- etc.); y reexpedir cuantiosas ganancias garantizadas, producto de la plusvalía extraída a los trabajadores chilenos, (y/o latinoamericano), con las mínimas exigencias de tributación y/o royalties, con la plena complacencia de nuestra clase dominante local.

Y no nos olvidemos de la eficiente generosidad con que filantrópicas instituciones financieras como el: FMI, BM, BID, están prestos a asistir con sus préstamos a nuestros gobiernos , para pagar sus déficit de balanza de pago, acreedores externos o simplemente para reponer las partidas, producto del peculado, (coimas y/o corrupción) de los operadores políticos locales. La OMC., es también otro de los organismos creados últimamente, para asistir jurídicamente a las EMN, en caso de litigios internacionales.

Militares y de inteligencia.- No se descarta la intervención directa o encubierta en la desestabilización de regímenes que desafían sus planes de dominio imperial (Bolivia , Venezuela, Granada o recientemente Honduras), boicots y aislamiento político y comercial (Cuba) financiamiento de “contras”, (Nicaragua), instrucción de paramilitares, (Colombia), conspiraciones, atentados y/o asesinatos de oponentes (R. Schneider- Chile) presidentes (S. Allende Chile) o líderes populares, apoyo logístico y asesorías a intentos separatistas, (Bolivia) cooptación de dirigentes disidentes, azuzamiento de guerras entre países hermanos etc., etc. Pero principalmente interesa recabar de los “Gobiernos Vasallos” la instalación de bases militares en sus propios territorios pues por este expediente, disminuyen el costo logístico de sus intervenciones (Plan Colombia, Paraguay) y facilitan la penetración ideológica e instrucción de los Ejércitos locales.

La mención telegráfica de los puntos anteriores, no tiene otro propósito que llamar la atención, acerca de las múltiples “métodos” en que se despliega el poder y la penetración del proyecto imperial y la necesidad de ampliar y complejizar la visión y comprensión del fenómeno imperialista a la hora de diseñar políticas alternativas –por un lado, y por otro- entender porque –junto con el cambio de siglo-, y en medio de la vorágine exitosa del neoliberalismo de la primera hora, se acomodaron las conciencias y las doctrinas de partidos y dirigentes locales, (caso chileno) plegándose al éxito aparente del carro neoliberal, y abandonando el lugar que un día tuvieron en la vanguardia de las luchas populares y –por tanto-, metamorfoseándose en agentes del modelo neoliberal y del capitalismo mundial y enemigos de cualquier proyecto de subversión de las relaciones capitalista de producción y la construcción de nuevos mundos que aún no existen

Sin embargo, como una letanía vaciada de todo contenido real, como un discurso cínico y demagógico, persisten en utilizar imágenes y conceptos (como socialismo, social-cristianismo o progresismo) haciendo una especie de traslación semántica cuyas connotaciones simbólicas -ante un pueblo aherrojado a la desinformación y enajenación-, no tienen otra función que manipular y confundir , cumpliendo con esto un doble rol uno, las compensaciones y redes que otorga el aparato del Estado y el estatus que da el poder y por otro, el de agentes oficiales y oficiosos de sus mandantes en el proyecto de dominio imperial sobre nuestros pueblos.

Hablando de las cuestiones programáticas.

Parece una increíble paradoja de la historia, que la vida nos ponga por delante el viejo programa de la Unidad Popular y el presidente Salvador Allende.

Es como si 37 años de gobiernos neoliberales fueran un simple paréntesis en la dirección espontánea que guiaba la voluntad de la mayoría del pueblo chileno de aquellos días.

Sin embargo, la historia y el tiempo no han trascurrido en vano. Hoy las condiciones económicas, políticas y sociales han cambiado. Por eso es que nuestra relación con la historia de aquel período, tiene que ser de continuidad/ruptura. Continuidad en tanto hoy una de las necesidades mas acuciante, es romper el cerco de incomunicación y aislamiento entre las organizaciones sociales informadas –pero atomizadas-, capas medias, intelectuales etc., con el objeto de constituir un frente social potente y conciente, que sea capaz de crear una crisis social y política en el aparentemente impenetrable entramado neoliberal, con el mismo marco del nacionalismo popular, de aquella época, pero también -en estrecha relación dialéctica, con las metas socialistas (con empanadas y vino tinto)- que nos fuera legada en la etapa pre-neoliberal. Nacionalizar (o mejor, renacionalizar) nuestras recursos minerales (Cobre Oro Molibdeno, Litio, agua, mar, la banca etc., etc.) es -en la actual coyuntura-, la mejor forma de concitar la adhesión y la unidad de las mas diversas capas sociales concientes y explotadas de la sociedad chilena.

Ruptura, porque la arena política ha cambiado. 1.-Tenemos hoy el neoliberalismo mundializado que con sus redes nodales, hacen de los Estados nacionales de los países dominados, simples eslabones de la cadena del dominio imperial, (Estados Vasallos).2.- El tropismo derechista, (o la crisis degenerativa neoliberal) de los partidos y dirigentes que otrora jugaron un rol de vanguardia en las luchas populares, -como instrumentos de expresión y viabilización de reivindicaciones populares alternativas, en la perspectiva de pergeñar una sociedad socialista. Así: (PS, PPD, PR., y últimamente el PC -gracias a un espacio abierto por la Concertación (pacto por omisión)-, pudo sumarse a la farándula parlamentaria, agregando un nuevo color al “Arco Iris” concertacionista, prestándose con ello a la legitimación, de la democracia protegida y la Constitución neoliberal Pinochet-Lagos

3.-Es por eso que hoy se abre un período re-fundacional en que el rol principal ya no estará radicado en los viejos partidos ni en los sindicatos tradicionales corruptos y cooptados por la Concertación, tampoco en los modelos teóricos europeo-centristas, sino; serán los colectivos de trabajadores, nuevas organizaciones sindicales y políticas: organizaciones sociales de pobladores, intelectuales, campesinos pobres, estudiantes, grupos identitarios (feministas homosexuales), ecologistas, etnias (mapuches, aimaras, polinésicos), urbanistas, capas medias súper-explotadas -en largas jornadas de los Malls-, empleados bancarios,, empleados públicos, de la salud, profesores etc., etc. quienes tendrán que unirse en un gran frente social y popular, buscando nuevas y creativas formas democráticas de organización, difusión, comunicación y de lucha -posibilitadas hoy, por la tecnología moderna- para vencer el aislamiento la enajenación y erigirse como poder constituyente y soberano.

4.-Solo con el protagonismo de un pueblo conciente, será posible llamar a una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución democrática (con revocación y plebiscito), que establezca como patrimonio in enajenable e imprescriptible, la propiedad del pueblo soberano de todos los recursos naturales, y su explotación en beneficio del bien común.

5.- La educación publica, pero no como un simple financiamiento estatal, - que de por si, hoy en el modelo como la LGE,- es insuficiente y discriminatorio, sino con una nueva matriz educacional, que propenda a la formación de mentalidades críticas y solidarias, que desarrolle los talentos y vocaciones, con una ordenación valórica distinta, y no la elección de carreras porque otorguen altos ingresos y/o califiquen para el ingreso a una gran EMN, para atiborrarse de símbolos de estatus como única muestra de éxito social, incorporándolos de una u otra forma a los señuelos del consumismo.

6.- Lo mismo vale para salud pública, que se establecerá como un derecho para todos los ciudadanos sin discriminación y contando con la infraestructura y el personal adecuado, de acuerdo a parámetros humanos y vocacionales en la relación con el enfermo. Ello significa destinar ingentes porcentajes del PIB, para el sector salud.

7.- Todas estas luchas deben estar abiertas hacia y en concomitancia con países latinoamericana, que ya han comenzado a buscar caminos alternativos de liberación y autonomía política y económica, orientados a constituir un bloque independiente y soberano, que proponga desde ya, nuevas e inéditas relaciones sociales de producción, y cierre las venas abiertas de America latina y la explotación neo colonial del imperio.

En resumen no hay dificultades en concordar un programa alternativo con distintas organizaciones sociales. Como la nacionalización de los recursos, naturales, educación pública de excelencia para todos, salud pública, previsión (con aporte de pilares solidarios), vivienda etc., etc. El problema está en lograr formas de comunicación, difusión, información discusión y vínculos orgánicos con la base social,

Por tanto, en la actual contingencia debemos promover todo lo que constituyan medios de comunicación alternativa, (radios locales, foros en radios progresistas, diarios, conferencias, simposios, discusiones, correos electrónicos etc., etc.) a fin de iniciar el proceso de retroalimentación y ruptura del aislamiento.

Conclusión

Todas estas alusiones -explicitadas o implícitas- al socialismo difuminadas en el presente escrito, como un paradigma urgente e inmediato, parecerá a muchos lectores, la simple utopía de un “soñador idealista”, pero no lo es. La mundialización del neoliberalismo, la competencia por las fuentes energéticas, y las pretensiones de dominio mundial del capitalismo occidental, están llevando a la humanidad a una situación de amenaza permanente de guerras de enfrentamientos en el medio y/o lejano oriente, con armas terribles de exterminio masivo, guerras bacteriológica (manipulación y mutación de virus), o de la estratósfera, -que si no fueran reales, parecería una pesadilla de novela de ficción. Si a eso se suma el calentamiento global el estrés ambiental, tenemos que concluir que las pretensiones de dominio imperial, no deja alternativas intermedias, ya no hay vuelta atrás, todo lo demás han fracasado; los socialismos burocráticos y estatistas, la social democracia, la tercera vía neoliberal etc., etc. Por tanto la humanidad no enajenada del futuro o es socialista o (las nuevas generaciones) tendrán que sufrir genocidios y guerras bacteriológicas o nucleares horribles. Comandadas con toda vesania y frialdad desde los Bunkers del capitalismo mundial.

Stgo, 04. 07. 10. P. Valenzuela. ESOPO