La derrota electoral en la primera vuelta del candidato concertacionista, no ha sido una sorpresa para la izquierda extraparlamentaria, Era previsible que al surgir candidaturas alternativas (Marco Enriquez-O, o semi alternativas como la de Jorge Arrate M ), fuese aprovechada por ese abigarrado mundo político marginal y crítico, que hace ya 20 años busca en la contingencia oportunidades de poder expresarse. La alegría prometida al pueblo quedó repicando en la atmósfera política, como una promesa mas, no cumplida.
Los cambios operados los años 88-89, en el programa original de la Concertación, significaron de hecho el desgarramiento de los vínculos umbilicales con el pueblo, y –en consecuencia-, la inauguración de una estrategia cupular sumándose con ello a la administración del proyecto neo-liberal (Constitución, Binominal, inequidades en la distribución del ingreso, depredación inmisericorde de nuestros recursos naturales, paraíso tributario, aceptación obsecuente de la división internacional del trabajo -dictada según la lógica de los países desarrollados- que nos remite a la exportación de materias primas renunciando al desarrollo autónomo y soberano del continente latinoamericano; solo por mencionar algunos elementos)
Las voces monocordes del monopolio de la prensa y Televisión, fueron horadando lentamente el patrimonio de la conciencia histórica que el pueblo había logrado pergeñar en sus épicas luchas sociales anteriores, y hoy -considerado quizás como un sujeto minusválido-, se le intenta engañar con baratijas, asistencialismo, bonos o regalitos, en lo cual la Concertación compite con la derecha.
Sin embargo, el boomerang de los veinte años, ha creado una situación muy difícil de remontar, y hoy existe un 90% de posibilidades de alternancia de un gobierno neoliberal mas ortodoxo, que puede afectar en forma irreversible, los daños al patrimonio nacional.
La izquierda extraparlamentaria no acepta que bajo el rótulo abstracto y genérico de “progresismo”, se pretenda subsumir indiferenciadamente a todos los sectores no Alianza por Chile, (tipo; de noche todos los gatos son negros). Si nosotros tenemos residencia política fuera de la Concertación, es porque hemos estado durante veinte años impugnando el llamado “modelo social de mercado”, y porque tenemos visiones alternativas diferentes a lo obrado por la Concertación acerca de los caminos por donde debe transitar el país hacia el desarrollo y la equidad.
Es por eso que no nos sumaremos otra vez al coro concertacionista para elegir mas de lo mismo.
No obstante enfrentados al -ya sempiterno- “chantaje” de que se viene la derecha, queremos advertir al candidato Frei y sus epígonos, y a la altanería de los Pizarro, los Escalona, los Latorre o las Tohá, que no pueden contar incondicionalmente con los votos de nuestro sector. Sin los cuales el candidato Frei va directamente al fracaso
De allí que se produce una coyuntura privilegiada, para condicionar nuestra adhesión al candidato concertacionista (no para capitalizar pequeños provechos, o candidaturas testimoniales) sino para tomar el clamor democrático de todo el pueblo chileno, de terminar y desmontar la trinchera inexpugnable, e irreformable heredada de la dictadura, que es la Constitución que aún nos rige. Ella además de tener un origen espurio, es el bastión donde estrellan -y se estrellarán- todos los esfuerzos del pueblo por avanzar hacia conquistas posteriores de espacios de democráticos.
Por eso hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales gremiales, políticas, sindicales, trabajadores -intelectuales o manuales-, a suscribir este llamado, y consensuar nuestras posiciones para negociar con el candidato Frei, la firma de un Protocolo solemne público y formal en el cual se comprometa a:
- Convocar una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Carta Constitucional que nos rija a partir del Bicentenario para sustituir la constitución de la dictadura y sus ataduras antidemocráticas.
- Proponer el fortalecimiento de la educación y la salud públicas
- Recuperar la propiedad y el control estatal de aguas, glaciales y fuentes de energia renovables
- Nacionalizar y en su fase intermedia aumentar el control estatal sobre los recursos minerales con un aumento del royalty en particular para el cobre y el litio. Desarrollar tecnología e industria para incorporar valor agregado a nuestras exportaciones de materias primas
- Desarrollar una política alimentaria nacional que estimule y proteja la agricultura de alimentos esenciales
- Abrir paso a un nuevo proyecto y alianza político social fundada en la más amplia participación ciudadana en un gran frente progresista
Solo así podremos sumarnos a esa candidatura -que no nos gusta por las razones ya explicitadas-, pero quizás menos, la hipocresía y el enseñoramiento de la derecha y el piñerismo.
Sabemos que los votos no son endosables, y que para revertir el resultado de la primera vuelta, el candidato concertacionista deberá contar con todos los adherentes de Arrate más por lo menos el 60% de los votos de Enríquez-O, siempre y cuando el otro 40%, no se oriente al piñerismo.
Por tanto, si esta exigencia fuese desechada por la candidatura concertacionista, el mundo extra-parlamentario declararía libertad de acción -y con ello- nadie puede asegurar que no exista una gran cantidad de votantes definitivamente hastiados del “chantaje”, que no estarían dispuestos a endosar incondicionalmente sus votos al candidato Frei.
Stgo, 18.12.09.





